jueves, 5 de mayo de 2011

EL PARO Y LOS "BIN LADEN"

El pasado miércoles hemos conocido los datos del paro registrado en las oficinas del Instituto Nacional de Empleo. Os ofrezco aquí el texto íntegro de la columna que escribí por invitación de mis amigos de DIARIO DE ALCALÁ. Una vez escrita, hube de recortarla por razones de espacio, pero la versión que sigue es la original.

EL PARO Y LOS “BIN LADEN”

Cuando yo era joven e indocumentado la percepción que tenía del paro era la misma que tienen esos inconscientes que van a la guerra creyendo que aún no se ha fabricado la bala que ha de matarlos. Cuando era joven cambiaba muy a menudo de empresa y cada nuevo empleo era un poco mejor y un poco mejor pagado que el anterior. Y así fue hasta que hace unos años –ya mayor, pero igualmente indocumentado- fui invitado a viajar a esa tierra de nadie que conocemos con el nombre de prejubilación. En el fondo de mi corazón seguía convencido de que me acompañaría la misma “baraka” que disfruté en mis años mozos, pero el paso del tiempo me ha enseñado el intenso frío que hace por ahí fuera, como me decía hace unos días el presidente de los empresarios del Corredor del Henares.
Abril nos ha concedido un pequeño respiro, pero la única defensa posible contra ese puñetazo en la boca del estómago que son los casi cinco millones de parados es no creernos la cifra. Confieso que soy uno más de los que no se la creen, pese a ser yo mismo uno de los ateridos por el frío reinante. En todo caso, sea cual sea la cifra real de desempleados, creo que se está cumpliendo a rajatabla una de las profecías más sombrías que se hicieron cuando todo era entusiasmo por la moneda única (yo también estaba entre los más entusiastas: ya ven que lo de indocumentado no lo digo a humo de pajas). “Este corsé me está matando”, se quejaban nuestras bisabuelas al oído de sus compañeros de baile. El euro es en nuestros días el corsé que nos está matando a todos, porque los ajustes que antes hacíamos por la vía casi indolora de las devaluaciones ahora tenemos que hacerlos por la muy dolorosa del paro.
El día 4, durante la sesión de control en el Congreso, el Jefe del Gobierno volvía a quejarse porque el Jefe de la Oposición le critica y le critica sin ofrecer propuestas. He aquí una, ahora que se está en pleno esfuerzo por sacar a la superficie la economía sumergida: fíjese una fecha de caducidad para los billetes de 500 Euros, a los que en su día se adjudicó el muy inspirado mote de “Bin Laden”. Puesto que no son aceptados como medio de pago en prácticamente ningún sitio y poseerlos ( y no digamos deshacerse de ellos) es un quebradero de cabeza, lo mejor es suprimirlos y obligar a que se cambien por otros más pequeños, de 50 ó 100 euros cómo máximo. Este paso obligado por ventanilla sería recibido por algunos casi como una confiscación, puesto que los sabuesos de la hacienda pública estarían esperando con la escopeta cargada, como el cazador al acecho. Pero, si el dinero es la grasa consistente que necesita el engranaje económico, lo que no podemos permitirnos es el lujo de que una buena parte del dinero siga fuera de la circulación.

1 comentario:

Enrique dijo...

Totalmente de acuerdo,con la desaparición de los billetes de 500€.
es más como nadie ni los tiene ni los ha visto en su vida.
Que los declaren falsos, ilegales o como quieran llamarlos. De esa forma desaparecería parte de las economias y bienes sumergidos.
Por cierto recordaís aquello de "Lucharemos contra los paraisos fiscales
(Zapatero dixit).
JUAJUAJUA!!!!