domingo, 18 de abril de 2010

EN LA LAGUNA "BLANCA"...

La pereza y la falta de inspiración es una combinación letal para los "bloggers"... Me doy cuenta de ello y sufro por la velocidad con que se pasan los días. Muchas gracias a todos los las visitas y los comentarios. He pensado que a los lectores de ZD os gustaría ver una foto que hice en Semana Santa. No es nada del otro mundo, pero recoge una escena invernal de uno de mis sitios favoritos: la Laguna Negra, a unos 1800 metros de altitud, al pié de los Picos de Urbión, donde nace el padre Duero.
Llegamos y nos encontramos con casi un metro de nive acumulada a ambos lados del camino (los últimos dos kilómetros hay que hacerlos andando o en el autobús habilitado por la Junta de Castilla y León). El camino estaba peligroso, porque la nieve estaba helada y no llevábamos el calzado adecuado. Uno de los vigilantes nos lo advirtió en un tono un tanto petulante: la laguna es de origen glaciar y de vez en cuando nos lo recuerda, nos dijo, mientras nos rogaba encarecidamente que tuviéramos cuidado.
Uno que no tuvo mucho cuidado fue el hijo de una pareja de visitantes. El muchacho se puso a jugar sobre el hielo ante la vista divertida de sus padres, pero de pronto el hielo cedió y el chico se hundió en las aguas heladas hasta la cintura. Todos los presentes nos llevamos un susto considerable. Menos mal que no se había adentrado mucho y en esa zona próxima a la orilla las aguas no cubrían por completo. En fin, que la laguna es de origen glaciar, pero la capa de hielo que se forma en la superficie no es tan consistente como las que vemos por televisión en los lagos de Siberia o América del Norte.
Espero que os guste la foto.

2 comentarios:

singingmorning dijo...

¡Jo!¡qué bonita está!
Hace mucho tiempo que yo no subo. A ver si es verdad esos de que vamos a quedar todos en Junio, Santiago; que yo ya tengo ganas.

miguel ángel yuste dijo...

Hoy he aprovechado para entrar en tu blog, me ha gustado tu foto de un lugar tan hermoso, un buen lugar para recordar, poara enseñar. Un saludo afectuoso Santiago.
Miguel ángel Yuste