domingo, 18 de enero de 2009

SOLBES Y EL GOBIERNO SE PASAN AL TENEBRISMO

A lo largo de 2008 Rodríguez Zapatero forcejeó con el idioma (y también con la oposición parlamentaria) para evitar que saliera de sus labios la palabra crisis. En una larga entrevista periodística concedida antes de las últimas vaciones veraniegas todavía aseguraba que "es opinable si hay crisis o no hay crisis". El Presidente seguía siendo fiel a esa imagen que se había forjado de sí mismo como "un optimista antropológico" y probablemente estaba convencido de que entre sus funciones entraba la de infundir ánimos y confianza a la gente aun en las circunstancias más adversas. Como escribía hace unos días mi admirado Raúl del Pozo, a nadie le gusta un tabernero triste; y desde luego un Jefe de Gobierno pesimista y taciturno sería percibido casi como una pesadilla. Así que ZP y sus asesores lanzaron el mensaje de que lo mejor estaba por llegar, éramos una locomotora imparable lanzada hacia el futuro, habíamos superado a los italianos en renta per cápita y nuestro siguiente objetivo eran los franceses.
Pero la gente acaba cansándose de todo, hasta de la alegría y del optimismo. Y ese cansancio puede convertirse en cabreo al ver y sufrir una realidad tan poco parecida al mundo näif que nos pintaba el Presidente. ZP y los suyos parecen haber comprendido que no se podía seguir tratando a la ciudadanía en general como tratamos a un niño cuando no queda más remedio que convencerlo para que se tome una medicina amarga. De ahí el golpe de timón protagonizado por Pedro Solbes el viernes pasado en La Moncloa.
"Solbes anuncia la peor recesión", este era el titular a toda plana con el que "El País" encabezaba su información sobre las nuevas previsiones económicas presentadas por el Vicepresidente Segundo. "El panorama es muy complicado -decía Solbes-, vamos a vivir momentos muy duros en este 2009". Y dibujó un cuadro cuyos colores parecían extraídos de la paleta de esos pintores tenebristas que habitan en el Museo del Prado. El Producto Interior Bruto caerá un 1,6 y las cuentas públicas se deterioran a una velocidad de vértigo: si en 2007 presentaban un superávit de 18.000 millones de euros ( un 1,5 del PIB) en 2008 cerraron con un déficit de más de 40.000 millones y en 2009 alcanzarán la cifra de 70.000 millones, el 6 por ciento del PIB. Ese déficit hay que financiarlo y el Estado se verá obligado a pagar intereses más altos para encontrar prestamistas. Menos mal que el saneamiento de ejercicios anteriores había permitido reducir el nivel de deuda pública hasta el 40 por ciento del PIB (una de los mejores ratios de Europa ) y eso le otorga un buen margen de maniobra al Gobierno, cuyo Presidente ha prometido mantener el gasto social contra viento y marea.
¿Y qué decir del desempleo? Las propias previsiones de Solbes anuncian la destrucción de otros 600.000 puestos de trabajo. A esto habría que añadir el previsible crecimiento de la población activa (la que está en edad de trabajar y busca empleo), lo que nos da otro millón más de parados hacia finales de 2009. El Vicepresidente económico no ha querido poner en el disparadero a su compañero en el Ministerio de Trabajo y afirma que nos moveremos "entre los tres millones y medio y los cuatro millones de desempleados". Una tasa de paro que es el doble de la que registran en Estados Unidos, considerada allí como una auténtica catástrofe.
En un intento de repartir las culpas, Pedro Solbes dijo sin rodeos que no estaba satisfecho con el comportamiento de la banca y que ésta tiene que "arrimar el hombro" para salir del atolladero. Arrimar el hombro significa conceder más créditos, ¿pero cómo concederlos, si las familias o las empresas no los solicitan? La economía es ese mundo paradójico en el que la práctica de una virtud privada, como es el ahorro, puede conducir a una calamidad pública, como es la caída de la demanda y todas las consecuencias que lleva aparejadas.

5 comentarios:

Linkshändig dijo...

Buenas Santiago.

Leí tu comentario en el blog de otra persona y me interesé por venir por aquí.

Ciertamente, el problema económico es algo verdaderamente grave. Hemos llegado a un nivel que unos no quieren dar dinero y el resto lo necesita. Unos no quieren conceder trabajo y otro lo necesita para sobrevivir.

A mí, particularmente, me parece que el gobierno está actuando tal y como lo haría cualquier otro, sea del partido que sea. El problema de la crisis y de todo este derrumbe económico no es más que el propio sistema capitalista, que está lleno de contradicciones insuperables para él mismo.

El desempleo... es algo preocupante. Conozco a mucha gente que ha perdido su trabajo y ahora mismo lo está pasando verdaderamente mal. Sin embargo, recuerdo todas las promesas de empleo y las fabulosas gráficas rojas que sacaba Zapatero en su debate con Rajoy (un debate lastimoso a mi parecer).

Y respecto a las exigencias de Solbes... Creo que no se ha dado cuenta de que es negociar con la alta burguesía, algo bastante peliagudo, pues hablamos de dinero. No es solamente el que las familias y las empresas no pidan préstamos. Los bancos soy muy reacios a la hora de darlos porque ya no saben hasta que punto podrán recuperarlo.

A mi parecer, la exigencia que debería estar en boca del supuesto Partido Socialista es que los que se han forrado a nuestra costa todo este tiempo, sean los que pagen la crisis.

¿Tú que opinas?

Un cordial saludo.

Anónimo dijo...

Magnifico articulo Santiago.

Se habrán forrado a su costa Sr.Linkshändig (que creo que significa zurdo en castellano) porque a costa mía poco se han podido forrar. De hecho, y a buena fe, creo que he recibido mas de que lo que pagado, tanto del estado en relación a los impuestos pagados, como de mis inversiones privadas.

Llevo meses buscando la palabra adecuada para definir al presidente Rodríguez: ¡¡NÄIF!!,
es un presidente näif. Este tipo de políticos solo están preparados para un panorama de los pajarillos cantan y las nubes se levanta cuando vienen mal dadas se desencaja se pierde se disloca se descompone.


Esperanza Lupión

Linkshändig dijo...

Buenas de nuevo.

En respuesta a su comentario, Sra. Lupión, no es tanto una historia de que me quiten físicamente un dinero, ni siquiera indirectamente, pues solo tengo 17 años y no he empezado ni a trabajar ni nada. El Estado no me quita impuestos, no es esa la historia.

A lo que voy es que, durante ese "boom" del que tanto habla el presidente, solamente han conseguido mejoras los grandes capitalistas, mientras que las condiciones de los trabajadores han proseguido casó igual, pues si no, no se explcaría las continuas huelgas. El problema está en que ellos, que han sido los que han conseguido beneficios en temporada de vacas gordas, son los que nos piden que "nos apretemos el cinturón" para vercer TODOS a la crisis. Mi opinión al respecto es que si tanto has estado consiguiendo a costa de miles de trabajadores, el desequilibrio económico actual, te lo pagas tú.

PD: Es correcto, Linkshändig significa "zurdo".

Santiago L. Legarda dijo...

Quiero agradecer su visita y sus comentarios a "Linkshändig" y a Esperanza Lupión. Ojalá pudiéramos encontrar el camino, amigo "zurdo", para conseguir que la crisis no la pagasen los más desfavorecidos.Por otra parte, como decía Obama el otro día en una entrevista, a los bancos no se les puede dejar caer aunque hayan sido gestionados de manera irresponsable. Si los bancos se desplomasen, iríamos todos detrás y los daños para las clases trabajadoras serían aún mayores.
Lo que debemos defender, según mi criterio, es que se mantengan -y si esposible se amplíen- los derechos sociales y la protección que proporciona el llamado Estado del Bienestar. Con la economía de mercado no vamos a acabar y la búsqueda del interés individual es el motor que nos saca cada día de la cama para "exigir al mundo nuestra porción de dicha", como decía la canción de Pablo Guerrero. Un saludo cordial.

Anónimo dijo...

No se crea Sr. Linkshändig que por tener 17 años, o por no trabajar “ni nada” no paga ud. impuestos. Si consume, paga impuestos; por cierto, los del alcohol son de los más caros.
Pero como Ud bien dice esa no es la historia.

YA HAN TRIBUTADO –y de que manera- los beneficios acumulados por los empresarios en época de vacas gordas. Debe Ud saber que tanto a las empresas como a las grandes fortunas, hacienda, los fríe a impuestos. Otra cosa es la evasión de capitales y paraísos fiscales que tanto daño está haciendo al desarrollo mundial. Para mí, no es tan “culpable” el que crea puestos de trabajo, como los que manejan nuestros impuestos.

Y el maldito sol estaba podrido. Traía las mismas flores viejas, las mismas chicas viejas de todas partes.
Charles Bukowski

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Esperanza