lunes, 15 de junio de 2009

LA SUBIDA DE IMPUESTOS Y LA CREACIÓN DE EMPLEO

El Presidente del Gobierno dijo hacia el comienzo de su mandato que "bajar los impuestos es de izquierdas". En vista de cómo han ido las cosas, tal vez podríamos coincidir en que fue una afirmación poco meditada y poco matizada. Y la prueba es que ahora tendríamos que preguntarle a ZP si ha decidio poner en práctica una política de derechas, puesto que el último Consejo de Ministros aprobó por sorpresa una subida de los impuestos especiales sobre carburantes y tabaco.
De hecho podríamos decir que, en efecto, se trata de una medida más propia de la derecha política, partidaria siempre de incrementar los impuestos indirectos y rebajar los impuestos directos, como el IRPF, Sociedades o Sucesiones. Y podríamos decir también que, aunque el anuncio resulte impopular, debemos juzgarlo con cierta benevolencia, al menos por tres razones: El Estado necesita desesperadamente nuevos ingresos fiscales en un ejercicio que va a terminar con el escalofriante déficit de un 10 por ciento del PIB, la subida de los carburantes parece que venía obligada, antes o después, por las normas armonizadoras de la UE, y la subida del tabaco es coherente con la idea de incentivar cuanto sea posible el abandono de este vicio pernicioso para todos. No se olvide que la actual Vicepresidenta Segunda fue la gran impulsora de la actual ley antitabaco.
Lo que pasa es que ahora se demuestra también que el Gobierno se equivocó al suprimir el impuesto sobre el patrimonio. Ese sí que fue un mensaje conservador a todas luces, puesto que esa figura tributaria sólo afectaba a las grandes fortunas. La excusa que se dio para suprimirlo fue la escasa recaudación que proporcionaba, pero resulta que la recaudación adicional que se espera conseguir con la subida de tabaco y gasolinas es bastante menor de la que recibían las arcas públicas con el impuesto sobre el patrimonio. Y una contradicción parecida cabría señalar en relación con el polémico "regalito" de los 400 euros en el IRPF. Ahora ya están pensando en suprimirlo o mantenerlo sólo para las rentas más bajas, que es lo que deberían haber hecho desde el principio.
Evidentemente, la subida de impuestos indirectos no nos va a ayudar a salir de la crisis, pero tampoco nos ayudaría mucho, creo yo, la machacona insistencia de la derecha política y económica en rebajar los impuestos directos, recortar las cotizaciones sociales de las empresas y subir un par de puntos el IVA. No sé si eso nos ayudaría a crear empleo, lo que sí sé es que contribuiría al incremento de las desigualdades sociales.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Señor Legarda, dice usted algo así como que la afirmación del señor Zp fue "precipitada y poco meditada". Luego enumera algunas de las medidas económicas del señor Zp.
¿Podría decirme una sola medida del señor Zp que haya sido "meditada y no precipitada"? ¿a que no? Algunos ejemplos: los 400 euros fue un disparate, los 2.500 euros por hijo, una bobada que no sabían cómo aplicarla. La salida de Kosovo, una chorrada, y la retirada de la publicidad en TVE una LOCURA que no sólo perjudica a TVE, sino incluso al sector juguetero.
Por fafor, medite antes de decir lo que ha dicho.

Anónimo dijo...

¿Por sorpresa?... de sorpresa nada, lo que ocurre –obviamente- es que no se pueden subir los impuestos a pocas fechas de unas elecciones (ELEMENTAL).

A ver si nos aclaramos; este párrafo lo he extraído de una Web gubernamental socialista:
“Se elimina el gravamen del Impuesto sobre el Patrimonio, un impuesto desincentivador del ahorro y la inversión, y que ya no existe en casi ningún país desarrollado”.
Quitar este impuesto, a bienes que ya han sido fiscalizados no es ni de izquierdas ni de derechas, es del sentido común más elemental. Claro que para eso hay que disponer de tal sentido.
En el preciso momento, en que una persona trabaje con ahínco entre 12 y 14 horas diarias, mientras otras sestean en la cama del PER y otras subvenciones, métaselo en la cabeza Santiago, habrá desigualdades sociales.

Saludos
justino

Santiago L. Legarda dijo...

Quiero, como siempre, empezar dando las gracias a quienes se toman la molestia de escribir un comentario. Gracias a todos, a los partidarios y a los menos partidarios, y a los que escribieron en relación con la última "entrada" o con las anteriores.
El debate sobre los impuestos es, a mi juicio, uno de los más apasionantes, porque es ahí donde está la clave de la sociedad que queremos. Sin impuestos no habría Estado y sin Estado iríamos a la ley de la selva, al darwinismo social más absoluto. En Estados Unidos algunas de las mentes más lúcidas de sus élites sociales y económicas se opusieron a la idea de suprimir el impuesto de sucesiones. ¿En nombre de qué? En nombre de la igualdad de oportunidades.
Creo que es injusto atribuir las desigualdades sociales a que hay gente deseosa de dormir la siesta a la sombra del PER. También me parece injusto que haya gente que tenga que trabajar 12 ó 14 horas díarias. Si lo hacen por gusto o por avaricia, me parece bien, pero no si tienen que hacerlo por obligación.
No creo que haya que llegar hasta aquella idea de suprimir la herencia, que proponían los viejos libertarios. Pero es obvio que la renta y la riqueza están mal repartidas. Y ahí es donde al Estado le toca jugar su papel de la manera más enérgica posible, porque cuanto mejor repartidas estén mejor será la sociedad en que viviremos y más cerca estaremos de ese horizonte utópico de la igualdad de oportunidades.

Anónimo dijo...

Estoy contigo Santiago!!!!!

Anónimo dijo...

¡¡¡¡¡¡No estoy contigo Santiago!!!!!


Vamos a ver: un señor trabaja en su pequeño negocio (bar) 12, 14 horas para salir adelante, y poder costear carreras universitarias a sus dos hijos. Estos hijos, con muchísimo esfuerzo, en la actualidad uno es un magnifico cirujano y el otro un excelente abogado, por cierto, laboralista.
La calidad de vida de estos dos hogares en si mismo ya constituye una desigualdad con respecto de otros que han dedicado su vida a vivirla de “otra manera”

Usted mismo puede ser un ejemplo.

Por obligación, en España, no trabaja 12 14 horas ni DIOS.

Rafael del Barco Carreras dijo...

ZAPATERO, MÁS DEUDA, MÁS IMPUESTOS, MÁS DÉFICIT PRESUPUESTARIO.



Rafael del Barco Carreras



Abstraído por el “Juicio a la Hacienda de Barcelona” me olvido del saqueo a mi triste economía por parte de los gobernantes, pues se proponen arañar en cada uno de mis pocos euros mensuales. Y encima a tragar con las ruedas de molino de la masiva propaganda.



Uno (Estado, individuo o familia) puede endeudarse si genera ingresos suficientes para pagar los intereses, amortizaciones, cubre sus gastos, y le queda un céntimo después. Pero si los intereses de la deuda y sus amortizaciones, incluso su gasto corriente, ha de cubrirse con más deuda hasta que revienten o se cansen de prestar los inversionistas o acreedores, la pirámide se desmorona, se suspende pagos, y vuelta a empezar. El corralito argentino. No son necesarios masters en economía para entenderlo.



Descubierto que con el euro, recurriendo a Europa, dispuesta a imprimir todo el billetaje necesario para el proceso eterno de endeudamiento y déficit, y en la práctica fusionar Estado con el oligopolio bancario avalando a todas las instituciones como si de una sola unidad se tratara, una sola enorme pirámide financiera, se tira de la cuerda a tope y al máximo. ¿Hasta cuando? Porque ni los acreedores ni la paciente y atracada masa de ciudadanos aguantarán eternamente.



Por suerte el mercado financiero internacional ha captado que las instituciones crediticias españolas, ya sean cajas benéficas o bancos usureros, no quebrarán debido a la aplicación “sui generis” española de la Ley o Reglas del Mercado, ¡y gracias a Europa!, y aunque retocando calificaciones, por tanto encareciendo el dinero, siguen el juego.



Hablar de porcentajes sobre PIB, políticas sociales, I+D, “que pagarán los que más tienen”, “la insolidaridad de los ricos”, “que en España se paga menos que en otros países”, "limitada y temporal", sobre el cambio climático, o aborto y pastillas, son simples tomaduras de pelo encubriendo el desmesurado estatismo (duplicado por las autonomías), el juego sucio de una aparente Democracia, o la masiva corrupción que ha degenerado en la total Burbuja Inmobiliaria o Pirámide Financiera. Un camino, con más o menos variantes, transitado por todos los regímenes dictatoriales de DERECHAS O IZQUIERDAS que han sido y la Historia con inmensos sufrimientos ha borrado del mapa.