martes, 12 de febrero de 2008

"EL NIÑO DE LOS MONTES": TOROS Y GUERRA CIVIL EN LA PRIMERA NOVELA DE MANUEL DE RAMÓN

"En esta novela he querido reflejar mis dos grandes pasiones, que son el mundo de los toros y el estudio y conocimiento de las circunstancias que llevaron a la Guerra Civil". Con estas palabras resumía Manuel de Ramón, en la noche del pasado lunes, la intención que le llevó a escribir "El Niño de los Montes", un relato trágico en el que se narra la peripecia de un aprendiz de torero que intenta cambiarse de bando durante la contienda fratricida que ensangrentó nuestro siglo XX y acaba ante el pelotón de fusilamiento. Pero en esta historia de perdedores se refleja también , por lo que he podido leer hasta ahora, al menos una tercera pasión: la pasión por el idioma, por el manejo primoroso del lenguaje, que a fin de cuentas es la materia prima de la que se alimenta el arte literario.
Manuel de Ramón ha sido periodista durante muchos años en Radio Nacional de España, una tarea que compaginó con la de profesor en la Universidad Europea de Madrid. Obtuvo el Doctorado con una tesis titulada La Información Económica en Radio y posteriormente ha escrito otros dos libros: Madrina de Guerra. Cartas desde el frente ( 2003, en colaboración con Carmen Ortiz ) y Los Generales que salvaron la Democracia ( 2007 ). El Niño de los Montes es su primera novela y ha sido publicada por la editorial Espejo de Tinta. Rosa López, Directora de la editorial, aseguró en la presentación que, aunque Espejo de Tinta se orienta a la publicación de libros que no son de ficción, la narración de De Ramón le gustó tanto que decidieron publicarla.
En la presentación participó también Inmaculada Chacón, compañera del autor en las tareas docentes. Chacón aseguró que "aunque el autor se oculta tras el narrador de la historia, lo cierto es que en muchos pasajes he escuchado la voz de Manolo, he leído sus juicios, he captado sus guiños, he reconocido sus vivencias, sus reflexiones, e incluso alguno de sus trucos y consejos". A su juicio, en esta novela inspirada en hechos reales, o cuando menos en recuerdos reales, se convierte la verdad histórica en ficción, porque De Ramón está contándonos sucesos verídicos haciéndonos creer que todo es producto de la imaginación. "Qué bien has contado la historia; enhorabuena, torero", concluyó Chacón, aludiendo a las muchas referencias taurinas de la novela y a la afición indeclinable que el autor heredó del padre banderillero.
Otro de los participantes en la presentación fue Carlos Fonseca,periodista y escritor, que ha narrado la historia de Las 13 Rosas, recientemente llevada al cine. "Bienvenida sea una novela como esta, dijo Fonseca, que no sólo es ficción, sino que nos ayuda a recuperar una parte de nuestra historia a través de la figura de este maletilla, Ciriaco, El Niño de los Montes, que podríamos considerar representativa de esos millones de historias con minúsculas, sin las cuales no sería posible esa Historia con mayúsculas que protagonizan los grandes hombres".
En su turno de palabra, Manuel de Ramón explicó que "El Niño de los Montes" es una novela construída a partir de las vivencias y recuerdos que le contaba Pedro Rodríguez, un banderillero amigo de su padre, en el barrio de Carabanchel, muy cerca de la plaza de toros de Vista Alegre. A la memoria de ambos -Pedro Rodríguez y Manuel de Ramón padre- está dedicado este libro en el que quizá los pasajes más logrados son aquellos en que se refleja la soledad, el miedo y la zozobra de un hombre que se arriesga a buscar un destino mejor y acaba atrapado en la peor de las fatalidades.
Después de los elogios que le habían dedicado Chacón y Fonseca, De Ramón comentó con cierta sorna que no iba a ser él quien señalara los defectos de la novela. Tampoco yo, que estoy muy lejos de ser un crítico literario, me atrevo a señalar defectos, pero sí creo que el título no está a la altura de lo que luego se nos cuenta, y cómo se nos cuenta, a lo largo de casi trescientas páginas. Y espero que no se me enfade mi amgio Manuel, con quien he compartido tantas horas de trabajo y también algunas de asueto y diversión. A mi juicio, "El Niño de los Montes" no funciona, ni como nombre artístico ni como título de una novela. Demasiado inconcreto, me parece, ese "de los Montes". Puesto que el personaje central es originario de la provincia de León, a lo mejor habría sido más contundente, y hasta más evocador, llamarle "El Niño de los Ancares". En todo caso, estamos ante un gran ópera prima que, con toda seguridad, no será la última.

1 comentario:

Anónimo dijo...

HEMOS LEÍDO LA NOVELA DE mANUEL Y ES MUY RECOMENDABLE